Psicosis en tiempos de histeria

Mañana a estas horas estaré pisando Manhattan. Parece que al fin llega la meta de una larga carrera que empezó hace casi un año. En un principio el curso que voy a hacer iba a ser en Madrid, pero la psicosis de la crisis hizo que la New York Film Academy se echara atrás y dejara lo de abrir su sede madrileña para otros tiempos de vacas gordas.

A una semana de irme aparece una nueva psicosis: la (ya con su eufemismo) nueva gripe. Y aunque yo no sea nada aprensivo, para calmar otras histerias (madres, abuelas…) decido ir a comprarme una mascarilla a una farmacia. “Pues no nos quedan. Están agotadísimas en toda España. Como pronto el lunes nos vendrá alguna de Badajoz, que parece que allí están menos preocupados”. Me quedo con la cara blanca, claro. Cuando ya me he recorrido varias con la misma cantinela encuentro una en la que me dicen que no tienen, pero que esta misma tarde traerían cuatro. La chica me vio tan preocupado, o le caí tan bien, que me prometió que me guardaba una. Así que ya tengo mi mascarilla.

Lo que la chica no sabía es que mi preocupación era más general. Probablemente la mascarilla la use poco, porque creo y espero que no será necesario, pero sí que me asusta la histeria popular. Me asusta que los sustos provoquen más molestias que las causas. No dudo que se trata de un tema serio, pero sinceramente, esperaba una mentalidad más folklórica y menos alerta de Sevilla en tiempos de feria. Tal vez subestimo el instinto de conservación, no lo sé, el caso es que me ha llamado la atención, y el hecho me ha asustado más que todos los datos que llenan páginas y páginas de prensa.

Tal vez sea por el día, y tal vez me mienta a mí mismo. Tal vez lo que me da miedo ahora son otras cosas más abstractas que una pandemia. Los mismos miedos que me hicieron plantearme si me iba a hacer el curso a Nueva York o no, si lo aprovecharía, si sería capaz de todo. El mismo miedo que tenía cuando de repente Madrid se llenó de carteles de Nueva York y no pude dejar de hacerle caso al destino (yo y las señales). Pero quizás sin esos miedos las cosas nunca pasarían. Si creo heroínas que dicen que hay que luchar con los miedos, no debo yo ser menos.

Por cierto, antes de volver espero que el tema de la gripe esté ya más calmado y poder hacerme una foto con la mascarilla a lo toxic Manhattan style.

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